[En Construcción]Capítulo 3: ¡Qué bella es Salamanca!

Posted in Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura, Salamanca (Capital de los Estudiantes) on 8 marzo 2010 by ikerresaka

Bonita, bonita esta Salamanca. No sólo es juerga lo que se respira aquí, si no que además podemos disfrutar de unos maravillosos monumentos. El domingo, después de comer, por fin me dio por ir a ver con un poco más de detalle lo que recoge la hermosa ciudad de Salamanca. Primero, subí por la calle Compañía y pude ver con más detenimiento el precioso encanto que recoge mi universidad, la Pontificia. No soy religioso, pero lo que es bello, lo es. Luego entre al edificio que está en frente, que lo que era “la casa rara con muchas piedras puestas por la fachada, con formas de Conchas”, resulta que es la Casa de las Conchas (¡qué poca imaginación!). Entre a verla porque resulta que es una biblioteca municipal. Y después de subir los 7 escalones de la entrada, entré en un maravilloso patio presidido por un pozo en el centro. Al subir al piso de arriba por unas escaleras debidamente adornadas, me encontré con la fachada de la Pontificia en frente, pero con mayor campo de visión. Las dos grandes torres que gobiernan las vistas de la Universidad se mostraban imponentes desde esa vista. Realmente, con lo poco que había visto, ya me di por satisfecho con Salamanca. Pero es que mi vuelta no terminó ahí, salí de la Casa de las Conchas y fui a ver la fachada de la antigua Universidad. Todos buscaban una pequeña rana que daba suerte… pero, ¡cómo no se fijaban el resto en la maravillosa entrada que tiene! Qué semejante portada sea eclipsado por una anecdótica rana resulta un poquitín triste… pero así es la sociedad actual. Seguí mi camino, sin dejar de ver la majestuosidad de la fachada universitaria hasta entrar en un pequeño recinto cercano, en el que había un claustro con una fuente central solo accesible por varios caminos de piedra que rompían la monotonía del césped. Desde allí podías ver al fondo la parte más alta de la Catedral. Y si la Pontificia era bonita, la Catedral tampoco desmerecía elogio alguno. Como tenía cierto nerviosismo de poder verla de cerca, abandoné aquel lugar, aceleré el paso y apenas volví a mirar la Universidad cuando volví a pasar. Realmente, tenía ganas de ver la Catedral. Y al llegar a ella, empecé a rodearla. Resultaba curioso, porque no parecía que toda la Catedral estuviera construida bajo la misma corriente arquitectónica (¡qué miedo me estoy dando, estoy hablando como si fuese un universitario!).

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Capítulo 2: Ya estamos todos en el piso

Posted in Actualidad, Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura, Salamanca (Capital de los Estudiantes) with tags , , , , , , , , , , , , , on 29 enero 2010 by ikerresaka

¡¡¡DIOOOOOOOOOOS!!! No puedo, no puedo seguir en Salamanca. Me supera a mí esto. No, no y no. Yo me voy. Mañana mismo me miro el billete de vuelta para Ablitas porque yo no puedo seguir viviendo aquí… ¡Pero qué buena está mi compañera de piso! Eso no es ni medio normal. Si lleva aquí 4 días y me estoy poniendo malo. Bufff, respira Patxi, respira. Es que vosotros no la habéis visto, pero está tremendísima. El día que la conocí, estaba en el portal con todas las maletas… ¡pero yo pensaba que era la vecina! La verdad es que me extraño que cuando subíamos en el ascensor sabía ya mi nombre, pero como en Ablitas todos me conocen, tampoco me extrañó mucho que en el vecindario ya me conocieran. Mi gran sorpresa vino, cuando llegamos a la puerta de casa e iba a entrar conmigo. Yo estaba flipando. Me habían dicho que en Salamanca se ligaba muy fácilmente, pero tan fácil no me lo esperaba. Mi mayor decepción vino cuando entramos los dos juntos y se fue corriendo a comerse a besos a Alfredo. Entonces pensé que era su novia, pero no me había dicho nada de ello. Al final, cuando estuvimos Alfredo y yo, le pregunté, y me confirmó que era Cristy, nuestra compañera de piso. Entonces fue cuando me di cuenta de que no iba a poder soportar estar todo el año con semejante belleza… ¿Qué iba a pasar los fines de semana que ella se quedara en Salamanca, si Alfredo se va todos los días? En fin… supongo que el tiempo irá dándome respuestas. Pero desde la vez que Osasuna perdió la final de Copa contra el Betis, creo que no lo había pasado tan mal…

Por lo demás, por el piso vamos mejorando las tareas domésticas. A mitad de semana tuve que poner por fin la lavadora. Los calzoncillos, ni dándole la vuelta, se podían usar ya. Así que cogí el cubo de la ropa sucia y me dirigí sin temblor en las manos hacia la cocina. Una vez allí, abrí la lavadora y empecé a meter todo aquello que no tenía blanco. La puse en frío, le di al OK y empezó a dar vueltas. Tampoco era tan complicado como esperaba. Lo malo que luego tuve que ponerla otra vez porque se me había olvidado ponerle el jabón y el suavizante. Aunque tampoco creo que fuera tan necesario, yo hay días que me ducho sin darme jabón y luego salgo tan limpio. El caso es que ya tengo toda la ropa arrugada en el armario. Esta semana voy a probar a poner los diccionarios encima de la camiseta que me vaya a poner al día siguiente, para ver si así puedo quitarme de en medio la tarea de planchar.
En cuanto a las comidas, soy el nuevo Arguiñano. No sé cómo me pude meter en periodismo y no a cocinero. Ayer me preparé unos macarrones con tomate… ¡qué ni José Andrés! Esta semana lo he tenido más fácil. El lunes me compré un montón de embutido y bastante carne. Así, en el caso de que mi primer plato no funcionara, siempre me quedaría el segundo. ¿Os acordáis que me iba a animar con el arroz? Pues me animé y no salió mal la cosa. Lo hice tal cual me había dicho mi madre que tenía que hacerlo. Un poquillo de chorizo, un poquillo de ajillo y todo ello, con aceite. Luego, echar el arroz, remover un poquito y echar agua. Tan sencillo como eso. Y me salió de lujo. Todavía no entiendo porque estaba marrón, cuando el arroz era blanco y no le eché ningún colorante, pero bueno. Supongo que sería por culpa de esa cazuela, que estaría mal y desprendería algo. Así que, como la cazuela desteñía y en el fondo había tres capas de arroz imposibles de quitar, cogí y la tiré. Por el resto de comidas, no he tenido muchos problemas. He encontrado unos botes de fabada asturiana, de alubias rojas a la vasca y de lentejas a la riojana que los calientas 10 min en una cazuela a fuego medio (si es que ya hablo como un cocinero y todo) y te sale un plato de lo más rico. Después un par de chuletas con vuelta y vuelta en una sartén y sobra. Y a esto, le sumas unos guisantes que tienes que calentar 2 min y las multifacéticas pizzas. Si a esto le sumas, los macarrones made in Patxi, te sale una semana de comidas de lo más nutritiva. Y para cenar, hemos conseguido ya el número del Leonardo y del Telepizza. Así que las noches también están cubiertas. Puede decirse, que ya no moriré de hambre en Salamanca.

Y por la univesity, de lujo. Ya voy conociendo más a la gente y he conseguido averiguar el nombre de la bella chica que me miró el primer día de clase. Se llama Claudia. En cuanto nos pongamos internette en casa ya estoy al tuenti a ver si la localizo, es que todavía no sé ni de dónde es, ni cuántos años ni nada. Sólo sé que es guapa, guapa. Tiene una mirada tan sexy y profunda… Y con el resto bien, esto es una gozada, ¡hay gente de todos lados! Gallegos, asturianos, cántabros, extremeños, pucelanos, riojanos, vascos, otro navarro (de Estella/Lizarra), canarios (a patadas), maños, sorianos, leoneses y algún salmantino. ¡Qué riqueza cultural! Simplemente, con escuchar la conversación que mantienes entre unas y otras personas puedes montar una canción con los distintos acentos que hay. Yo temía en qué grupo de personas juntarme, porque claro, luego ellos serían quienes me llevaran por el buen o por el mal camino, todavía no puedo ir de oveja negra; pero parece que ya nos estamos juntando un grupillo más majo que el copón. Para el siguiente capítulo os hablo un poco más de ellos.
Las asignaturas están siendo diferentes a lo que pensaba. Tampoco me está resultando tan complicado como esperaba, aunque me parece que voy a flipar con derecho. Pero por lo demás, el de arte es un artista, ¡qué manera de vivir sus clases! Es tanta la vitalidad que te transmite que hace olvidarte de que realmente estás ahí sentado en el aula durante dos horas. En lengua hemos empezado a leer algún cuento que otro en público (había gente que las pasaba canutas, pero acostumbrado a hacer el paloteado en mi pueblo, lo pasé de maravilla). Y en escrita, como pudistéis ver en una entrada anterior, ya nos ha tocado empezar a escribir algún texto… Así que de momento, promete alguna cosilla que otra. Por cierto… me han elegido delegado de clase, jaja. Yo creo que fue por mi acento típico de Ablitas que caló hondo en los corazones de los allí presentes y mi programa electoral: una cena de clase para la semana que viene. Gané por las justas, aunque todavía no entiendo porque había más número de votos que de personas asistentes. Pero bueno, el caso es que la semana que viene tengo mi primera reunión de delegados a ver qué me cuentan por allí.

El jueves ya tuve mi primer contacto con la noche salmantina. Por la tarde habían dejado papeletas de “BOTELLÓN en la Plaza San Justo”, aunque luego resultó que nos llevaron a otro sitio, un tal patio de escenarios o algo así. El caso es que estuvimos unos pocos de clase, pero la plaza estaba llena. Todo bocas sedientas de alcohol, miradas pendientes de sexo y alguna nariz inquieta con los males de la vida. Lo más curioso de todo es que allí te podías encontrar de todo. Y como el tiempo no desacompañaba, se podía estar tranquilamente. Hubo un par de amagos de que venía la policía y la gente se agitó, pero yo, acostumbrado a mi querida Navarra, ¿qué había que temer? Después de estar un rato por allí, el ambiente fue decayendo a eso de las 2:30 y nos fuimos al primer bar que pillamos por allí, al Country. Y ¡qué bar! La decoración estaba en honor a Gaudi. Entrabas y parecía que estabas en el mismísimo Parc Güel (creo que se escribe) de Barcelona. Allí todos iban con unos copones tremendos. Así que como en ese bar parece que lo más común era pillarse un cóctel de esos, aparqué mi Brugal con “coca cocLa” y me pillé un “Sex on the beach”. A la hora de pagar casi tengo que darle la ropa y el reloj que llevaba encima… ¡8€ la copa! Bueno, hay que decir que era un copón de la ostia y que empezabas a beber y que aquello subía en vez de bajar. Se hizo duro beber semejante copón. No por su sabor, porque estaba de muerte, pero sí porque no tenía fin… Dieron las 4, el copón se estaba reproduciendo, mi estómago bailaba más rápido que mis piernas y mi cuerpo estaba tan cansado que les dije a estos que tocaba la retirada. Para ser mi primera noche por Salamanca, tampoco estuvo mal. Ningún sábado me hubiera quedado hasta esas horas por ahí, y eso que era jueves.
El problema vino al día siguiente que llevaba una resaca que ni la de la boda de mi prima. Aunque no es comparable con la que tuve después de la cena de Tudela. Me levanté a las 5 de la tarde y lo único que sabía es que mi madre me había llamado un par de veces. Fui al frigorífico, me abrí un aquarius (¡qué gran invento para las resacas!), cogí un trozo de chalchichón que tenía, le di un par de mordiscos y me fui al salón. Allí no había nadie, así que encendí la televisión y me eché la siesta. A las 20:30 me volvió a llamar mi madre y esta vez sí que me enteré.
Y ayer sábado, ya me fui a dar una vueltilla por el centro a ver Salamanca de día. Y madre mía en qué ciudad estoy estudiando… ¡qué bonita! De momento he visto lo superficial, es decir, todavía no he entrado dentro de los monumentos pero con que sean la mitad de bonitos por dentro, que por fuera, es más que suficiente. Estuve viendo la fachada de mi universidad, la Pontificia. Bonita, bonita. Con sus dos torreones destacando sobre el resto. Luego vi una casa rara con muchas piedras puestas por la fachada, con formas de Conchas. Supongo que será algo del Camino de Santiago. Luego me fui a ver la Catedral. (Breve inciso, lo que veo desde mi casa no es una Iglesia… es la Catedral y la Pontificia) La portada principal de la Catedral tiene un jardín precioso. Allí había un montón de gente tumbada debajo de unos altos pinos. Por lo que vi, está también la facultad de filología. Después de ahí, me volví a la Plaza Mayor y para casa, que tenía un dolor de cabeza… Así que todavía me queda por explorar bastante, porque me han hablado algo de una rana o lo que sea, pero no sé todavía qué es ni nada.
Y nada, ayer estuve viendo en la tele la magnífica película de Scarface de Al Pacino y me dieron las tantas. Y hoy me he levantado temprano (a eso de las 12) para escribiros este nuevo capítulo y aprovechar a dejar bien recogida la comida que mis compañeros de piso vienen a la tarde. Que ayer vi una nota en la que me decía cada uno que se habían ido a sus respectivas casas, pero como el viernes estaba como estaba… ni pude verlas. Pues lo dicho cuadrilla, a ver qué me depara la semana que viene. Hasta la semana que viene, buenos días y Buena Suerte. Besos y abrazos para todos.

Extra: Primeros trabajos en la Universidad

Posted in Actualidad, Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura, Salamanca (Capital de los Estudiantes) with tags , , , , , , on 19 enero 2010 by ikerresaka

Bueno, ya he empezado con los primeros trabajos de la universidad. Hoy en escita I he tenido que escribir un relato descriptivo de lo que considerase yo como “un lugar mágico”. Dándole vueltas, dándole vueltas, se me ha ocurrido lo siguiente:

Podría ser breve, y explicar que los lugares mágicos son imaginaciones de cuando una persona está enamorada, y todo aquel lugar por donde pasa su amada tiene algo mágico. Pero no por el lugar en sí, sino por la presencia de esa persona tan especial.

Podría hablar de la magia de una bella ciudad de la Ribera de Navarra, donde, no hace mucho, el barroco imperaba por toda ella. Donde cada una de sus calles tiene su peculiaridad y su especialidad con el resto de calles que he visto. Donde la gente te acerca a un pueblo con una historia envidiable y poco reconocida para el resto de personas. San Miguel, el Rosario, el Villar u otras iglesias que adornan la localidad, podrían describirse como lugares mágicos para tantas personas que acuden a diario a reunirse con el Todopoderoso. Pero no seré yo quien desvele todos los encantos de esta ciudad tan peculiar.

También, podría ser un hombre de anuncios y describir un paraíso donde la luna se pinta como un cuadro de Manet en la tranquilidad de la noche de un oleaje casi inexistente. Una amplia playa de suave arena blanca repleta de palmeras y con hamacas, en cada dos de ellas, adornaría el paisaje. Pero es una imagen tan repetitiva que no me parece ingenioso mostrarla.

Todos estos lugares podrán tener magia, pero si algo de verdad tiene que ir etiquetado como “lugar mágico” es el que os voy a describir a continuación. Un lugar casi inimaginable para una sociedad que destruye el medio ambiente. Un lugar inimaginable para la gente que no sabe soñar otra cosa que no haya visto por la televisión. Un lugar sólo accesible para aquellos que les gusta vivir y soñar. Dicho lugar no será nombrado, pero existe.

El fuerte color verde nos abre las puertas del camino. Vas andando y a penas te das cuenta de que poco a poco vas dejando el mugir de las vacas y el relinchar de los caballos a las espaldas para escuchar el silbido agudo del viento entre el follaje. Una fina capa de agua se va adueñando de tu rostro descubierto y de tu ropa impermeable. Las botas del monte empiezan a sumergirse entre el verde del prado y poco a poco vas encogiendo en el paisaje. No logras ver la luz del sol, escondida por la espesura de las ramas y la omnipresencia de las nubes. El camino sigue serpenteando entre los árboles, y tú te detienes un momento a escuchar un bello canon que han comenzado dos pajarillos en la copa de un robusto árbol, donde sus raíces forman un túnel para que sigas con tu paseo. Al fondo se observa más claridad, lo que da a entender que es el final del camino. Te acercas rápidamente con la incertidumbre de si has terminado el recorrido y cuando llegas, tu cerebro se bloquea y tu cuerpo no responde. Inconscientemente te acercas a la garganta de la montaña y te paras en ella para intentar asimilar todo lo que tus ojos están viendo, tus oídos están oyendo, tu nariz está respirando y tu cuerpo está tocando. Estás en la azotea de la montaña y puedes ver como a lo lejos unos puntos blancos y marrones hacen intuir que son las vacas y caballos que al principio del camino oías. El rugir del agua se escucha desde lo alto de la montaña por la fuerza con la que salta de roca en roca jugando a ser quién es más veloz. Al alzar un poco la mirada ves la salida del arroyo desde las mismas entrañas del valle. A lo alto cuatro águilas reinan el cielo. Mientras, los buitres, tímidos en su nido, observan la presencia de algún animal muerto. Un pequeño rayo asoma de entre las nubes para mostrarnos el brillo de todas las hojas de los árboles del valle con la compañía de las gotas de la lluvia. Las mismas gotas que resbalan por mi pelo y chocan con mi nariz, demostrando así, que no es un sueño. El aire puro entra en mi cuerpo dándome más vida y llenándome de la felicidad y tranquilidad que se muestra en todo el paisaje.

Algunos nunca llegarán a encontrarlo, pero yo estuve allí.

Balcón de Pilatos (Urederra)

Capítulo 1: La llegada a Salamanca

Posted in 2010, Actualidad, Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura, Salamanca (Capital de los Estudiantes) with tags , , , , , on 18 enero 2010 by ikerresaka

Bueno cuadrilla, ya ando por la Capital de los Estudiantes, ya estoy en Salamanca!!! Llegué hace justo una semanita y de lujo. Me cogí el tren a la hora de comer y allí había todo estudiantes. Ya he echado el ojillo a alguna chavala que había por ahí… a ver si me la encuentro por esta gran ciudad. El viaje fue un poco incómodo por los asientos que tienen. Durante las más de 5 horas que duró, estuve viendo una película: “El diario de Noa” (menuda camelada…) y vagando un poco por la cafetería. Allí había unos cuantos montando un jaleo del copón, pero bueno. Por lo que les oí, estaban viendo la película de Scary Movie 2 en un mini-portátil y allí estaban todos y todas cotilleando y bebiendo ¡¡cervezas!! Al final llegamos un poquico tarde, pero yo me monté en el taxi y me llevó hasta la puerta de casa. Esta primera semana he estado solo con Alfredo, que Cristy dijo que vendría mañana. Así que estos días ha sido de instalación del macho ibérico a la espera de que llegue Cenicienta.

La habitación que me ha tocado es chiquitilla, pero ya he puesto la bufanda de Osasuna como bienvenida al cuarto. El piso está bastante bien. Un poco alejado del centro (a unos 20 minutos), pero con la facultad al lado (10 minutos) y un supermercado en frente. Las vistas que tiene son preciosas, al fondo se ve iluminada la Iglesia (a ver si esta segunda semana puedo ir a dar una visita por el centro). Estos primeros días han sido de toma de contacto de lo que es estar “solico” en casa y situarme un poco de donde están las cosas. El primer día que llegué a clase con un mapa en la mano hubo gente en la entrada partiéndose el culo… pero luego os voy contando cómo me ha ido por la universidad.

En casica, ¡he empezado a cocinar! Yo que nunca había tocado una sartén… ya me ha tocado… algún día tenía que ser. El primer día, acabé yendo otra vez al supermercado y comiendo un bocadillo de paté, con un montón de embutido. Las alubias blancas que estaba intentando hacer se habían quedado pegadas y el marrón habían sustituido al blanco. Creo que en vez de echarle aceite debería haberle echado agua, pero bueno. No os preocupéis, que después de ese primer incidente y de cenar revuelto de patatas Ruffles, decidí empezar a plantearme más seriamente la cocina, así que cogí papel y boli, llamé a mi abuela y a mi madre y empecé a escribir las recetas punto por punto. Bueno, en realidad me llamaron ellas… (cuando estamos fuera tendemos a ahorrar lo máximo posible) Al segundo día me comí unas alubias verdes prefabricadas y le eché un pulso a la sartén con un par de chuletas de cerdo como mis principales armas. El desenlace final fue que casi tengo que tirar las chuletas y la sartén (esta vez no había contado con echar aceite…) Así que tuve que repetir de alubias verdes. A la noche ya, con delantal y todo, eché las salchichas al fuego con aceite, les empecé a dar vueltas, a dar vueltas y para cuando me di cuenta se habían quemado por fuera y no se habían echo bien por dentro. Pero me las comí más a gusto del copón (el día que os cocinéis algo, sentiréis la gratificación de comer algo hecho por ti).
El tercer día, me puse a hacer pasta, que me dijeron que era sencillo (echar agua, hervir la pasta 8 min, escurrirla, preparar el sofrito [que poderío del lenguaje culinario, eh!], echar la pasta y quitar del fuego). Y me salió perfecto. Me sobró media cazuela, pero me salieron exquisitos. Mejores que los que hace mi madre (menos mal que desconoce la existencia de este blog, que si no me echa de casa). Luego a la carne, ya no me olvidé del aceite y tuve mi primera comida decente. Por la noche, calenté una pizza en el horno y a correr. Los dos días siguientes, viendo los grandes resultados que había obtenido, decidí no cambiar la táctica y seguí comiendo macarrones. Cuando algo no falla, ¿para qué cambiarlo? Fui mejorando y el último día ya no tuve que tirar a penas ningún macarrón. Ayer decidí cambiar un poco… y en vez de macarrones, me hice unos lacitos multicolores que ponen que llevan algo de verdura introducida en la pasta. El segundo plato lo he cambiado por el lomo adobado y no ha ido mal el cambio. Ya le voy cogiendo gusto a esto de cocinar. Esta mañana creo que intentaré hacer arroz. Y en las cenas, no sé si darme por vencido con los huevos, porque cuando quiero hacer huevos fritos, me sale revuelto; y cuando quiero tortilla, me sale también revuelto. Así que no sé si dejaré ya los huevos o qué ostias. Di que entre las pizzas, las salchichas que si las hago al 7 se me hacen perfectas y las hamburguesas (tan sencillo como el lomo) puedo ir tirando de momento para cenar.

Por las demás tareas domésticas, no me quejo. Todavía me quedan un mínimo de 4 pares de calcetines y 5 calzoncillos…así que igual puedo aguantar una semana más sin tener que verme cara a cara con la lavadora. La cama la voy haciendo regularmente y quitando el primer dia que la sábana con elasticidad, no daba de sí, no ha habido mayores contra tiempos. Las limpiezas de la casa, me está tocando a mí más que Alfredo. Porque él se va por la mañana a clase y hasta la hora de cenar no vuelve. Así que me toca limpiar todos los pifostios que monto en la cocina. Y de limpieza de polvo, baños y eso… todavía no hemos hablado. Además, con tal de apuntar un poquillo en el “roca”, no es que sea muy necesario limpiarlo.

Con el compañero de piso bastante bien. La verdad es que estos días no lo estoy viendo mucho, porque se va temprano a la facultad y yo me levanto a las 12. A la hora de comer, él se está yendo a la residencia Oviedo, que está cerca de la facultad y por menos de 4€ se debe comer de lujo. Teniendo en cuenta mis batallas culinarias… quizás tenga que pensar en frecuentar ese tipo de lugares. A la noche ya sí que suelo estar con él. No es muy hablador, pero alguna cosilla le he sacado, como que es del Barça a muerte, que escucha las típicas mariconadas del verano (¡qué poco carácter musical, por dios!) y que le encanta la serie Cómo conocí a vuestra madre. De cosas personales, no hemos tratado apenas. Y de la familia, que tiene una hermana de 15 años (quizás haya que ir a verla), que no tiene novia y me habló maravillas de su abuela. Creo que me habló más de su abuela Nieves que de cualquier otra cosa. Debe de ser la ostia esa mujer, porque las batallitas que me contó… También, me dio la bienvenida de todo universitario, que son las dos páginas de internet con las que sobrevive todo universitario. Una: cinetube y la otra: seriesyonkis. Según él, con esas dos webs, puede sobrevivir todo universitario. En la primera hay montones y montones de películas para poder ver online gratuitamente; y en la segunda, montones y montones de series para poder ver online gratuitamente. Creo que esta noche empezaré con Cómo conocí a vuestra madre… Y por lo demás, de Alfredo no hay mucho más que contar, que los jueves a la tarde se va para Zamora (tengo todo el fin de semana para hacer lo que quiera) y para las chicas de La Cogorza, ¡está soltero!, así que cuando queráis venís a hacerme visitica y lo catáis vosotras mismas.

En cuanto a los estudios, el primer dia quería morir. Era importante con quiénes me juntara los primeros días porque con ellos pasaría el resto de carrera. Así que no podía fallar en la elección. Llegué allí y veía unos dándose abrazos, gente rara, alguno con sombrero, otro con unas rastas del copón, unos punkis, chicas sacadas del Berska y qué sé yo que seres tan extraños había allí. Varios parecían venir de residencias, así que empezaban a ir ya en grupitos… En la primera de las clases, me senté de los primeros y atrás del todo. Fue de lo más gracioso, nadie se puso en el centro. O todos estaban abajo, o todos estaban arriba. Echando la vista al frente… pude vislumbrar alguna chica que pudiera ser la futura Sra. Urrutia. Las había francamente guapas y de todos los estilos: rubias, morenas, un par de pelirrojas… ¡Realmente puede ser un gran año! Los tíos con jersey se sentaron en la primera fila, mientras que los que llevaban vaqueros y vestían “normal”, estaban por mi zona. Unos y otros empezaban ya a conversar. El comienzo de toda conversación era: “hola, ¿cómo te llamas? Yo soy X – se daban un par de besos- y de dónde eres?”. Y contestado ese mini-interrogatorio, moría en casi todas las ocasiones ese primer contacto. Después de esos primeros instantes de observación, de besos, de titubeos y de pensamientos impuros; apareció el profesor. Vestía bastante normal, ni traje ni nada; unos vaqueros, un jersey deportivo a cuadros y unas gafas bastante modernas. Llegó hasta la mesa y todo el mundo calló espectante de esas primeras palabras académicas. Tras dejar todos sus papeles esparcidos por la mesa, empezó a nombrar a todos uno por uno; ¿estábamos en primaria otra vez? Con alguno se paraba a hablar con él y le preguntaba si tenía algún hermano que hubiera estado en la facultad; otra, si era hija de no se quién; y cuando me llegó mi turno, me preguntó que a ver de dónde era. Toda la clase me miraba, hasta la chica guapa de la tercera fila apartó su melena para clavar en mis pupilas, su pupila azul. Sin temblor alguno, le contesté que era navarro. Entonces él, me preguntó que si era familia de un tal Iker Sesma. Yo le dije que me sonaba ese nombre… pero que no había tenido el privilegio de conocerlo. Él se río y me explicó que era un alumno ejemplar de 3º de carrera.
Después de ese primer repaso, empezó a dar materia, nos explicó un poco el funcionamiento de sus clases y ahí terminó la primera clase de Escrita. Como faltaban todavía 30 min para la siguiente clase, el que estaba al lado me dijo a ver si quería ir con ellos a la cafetería a tomar unas cañas y jugar un poco a las cartas. Allí nos juntamos un par de gallegos, un asturiano, un vasco y yo. Cada uno, de una madre. Estuvimos entablando una amistosa conversación y enseguida se nos pasó el tiempo, que cuando quisimos darnos cuenta ya se había pasado la clase siguiente. Así que nada, nos fuimos para casa y decidimos que ya preguntaríamos al día siguiente a ver qué habían contado en esa primera clase de Derecho.
En realidad, nos vino muy bien, porque con la excusa de que no pudimos ir a esa clase, conocimos al día siguiente a un grupillo bastante “majo” de tías. Nos pusimos todos juntos por atrás. El profesor de esa clase, Arte, era un profesor más simpático que el copón. En menos de 5 min, ya se había ganado a toda la clase. Nos estuvo explicando el funcionamiento de sus clases y la manera de contarlo te hacía vivirlo todo tan intensamente, que a pesar de que estuvieras en una aula, parecía que estabas en un museo y un poeta te iba cantando al son de nuestros latidos lo que la pintura iba dibujando en nuestros ojos. Después de dos horas de inspiración divina, salimos de allí renovados.
Y la última clase en la que he estado, Lengua Española, como en las demás: presentación de la clase. A partir de la semana que viene nos tocará empezar ya las prácticas…y con ello, comenzará de lleno mi andadura por la universidad.

Así que nada, me voy a hacer la comida, que voy a comer a la hora de merendar y esto no puede ser. Hasta la semana que viene, buenas tardes y Buena Suerte. Besos y abrazos para todos.

Capítulo 0: La despedida

Posted in Ablitas (Navarra), Actualidad, Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on 25 noviembre 2009 by ikerresaka

Bueno, mañana ya me toca marchar de estas tierras… Y esa, es la razón por la que cree este blog, para ir contandoos a todos vosotros cómo me iba yendo mi paso por Salamanca. Ahora que empezamos a distanciarnos un poco todos, cuesta más mantener el contacto y aunque quisiera estar todo el tiempo frente al ordenador buscando novedades vuestras o sin despegar mi móvil de la oreja, no es posible, también tendré cosas que hacer y mi tiempo quedará más limitado… Por eso, aunque no tengáis noticias mías (que las tendréis por aquí), no creáis que me he olvidado de vosotros, porque ¿cómo me iba a pasar eso después de todo lo vivido?

Todavía no sé muy bien qué es lo que me esperará por allí, si por fin encontraré al amor de mi vida, si me haré profesor, si cambiaré de carrera o si en dos días estoy de vuelta para Ablitas; pero lo que está claro es que llega un momento en la vida en el que hay que avanzar. No podemos estar siempre quietos en el mismo punto viendo como todo lo que nos rodea crece y cambia; y nosotros seguimos impasivos. Los cambios nunca fueron fáciles, pero es el único método para conseguir cosas mejores.
Sé que a muchos os extraño mi elección de irme a una ciudad tan perdida de la mano de Dios como es Salamanca. También sé que otros, cuando oyeron la palabra Salamanca, entendieron que me iba de farra y no a estudiar. La razón es sencilla: quería salir, ver mundo, caminar por caminos aún por recorrer, aún por conocer. En vez de dar este salto, pude dar un paso e irme a Pamplona, Zaragoza, Logroño, Soria o alguna otra ciudad más cercana, sí, lo pude hacer; pero al fin y al cabo esos destinos hubieran afectado sólo de lunes a jueves, ya que el fin de semana volvería a caer en la rutina de nuestra querida Ablitas. Además, todavía no hay nada que me retenga lo suficiente como para quedarme. Izeia, cuando empieces a creer en los hombres y si tengo posibilidades… quizás hablemos de un acercamiento de mis estudios por Ablitas, pero de momento, creo que lo mejor será escapar con mi brújula en busca de nuevo mundo.

Por Salamanca, la que denominan como la “Capital de los Estudiantes”, no tenga mucha imaginación de lo que será aquello. Supongo que me empezará a tocar a salir los jueves como buen universitario y algún sábado. Mi aita me ha dicho que es una de las ciudades más bonitas de España, pero donde esté nuestra Iglesia de Santa María Magdalena o nuestro Campo de fútbol, que se quité lo demás.
La Universidad asusta un poco por su nombre “Pontificia”, a ver si nos van a encerrar en algún monasterio y vamos a tener que rezar todos los días el Padrenuestro. Pero bueno, he oído que tiene muy buen prestigio y que con ella, siempre consigues trabajo. Además, por fin voy a estudiar algo que me gusta, Periodismo. A ver si me puedo convertir en el fúturo Andrés Montes y consigó romper así con el monopolio que tienen el R.Madrid y el Barça hablando más de equipos modestos como Osasuna, Sporting de Gijón o el Racing de Santander. Y si no soy el fúturo Montes… me conformaría con poder seguir y narrar la actualidad rojilla. Ya me veo en el 2021 en la final de la Champions en Manchester narrando un Osasuna 4-3 Liverpool. Pero para aquello, habrá que esperar algo más de once años.

Allí me esperan Alfredo y Cristina, aunque me dijo que prefería que le llamasen Cristy. Son mis compañeros de piso y espero que nunca lleguen a dar con este blog, porque si no, ¡igual me matan! La verdad es que apenas los conozco. Lo poco que sé de ellos es por alguna conversación en el messenger y por las fotos que he visto en sus tuentis. Alfredo tiene pintas de empolloncillo, pero bueno. Tiene 19 años y va a empezar su 2º año de Publicidad. Así que tendré la suerte de que me pueda pasar los apuntes de 1º, 2º y 3º, jeje. (Bueno, por si todavía no lo sabiáis, mi carrera es de 5 años, pero los tres primeros estamos las licenciaturas de Publicidad, Periodismo y Comunicación Audiovisual juntas). Es de Zamora, así que como está a 60km de Salamanca, todos los fines de semana se va para casa. A ver si hacemos buenas migas y me invita algún día para allí. La otra compañera, Cristy, tiene el atractivo y la sencillez de Sofía, la de Cuestión de Sexo, y el picante y el morbo de su compañera de reparto: Alicia. Ya verás tú, a ver si acabo con ella… El otro día me dijo que estaba soltera, que lo acababa de dejar con su novio y que habían estado saliendo tres años o así. Estaba bastante jodidilla y decía que después de una dura discusión “decidieron” dejarlo. Ya veremos a ver si lo dejaron de verdad o no… Este va a ser su primer año por allí, va a empezar la carrera de Magisterio. Es de Valladolid y acaba de cumplir 18 añitos.

Y bueno, tendré que dejar atrás a mi amada Navarra, la Tierra de Diversidad. ¡Cuánto echaré de menos ese verde puro! Ese cierzo que nos deja el cutis más tieso que una mojama. Ayyy ese acento navarrico. A ver cómo me las apañaré yo para seguir viendo a ¡Vaya Semanita! o a la atractiva Ana Urrutia mientras nos da el tiempo de toda la región. Será extraño este año no poder acudir a las fiestas de los pueblos durante el curso. Las fiestas de invierno de Castejón, la Virgen de la Paz de Cintruénigo, los conciertos de la Noboo, etc…
Además, tendré que explorar aquel territorio para ver si tienen alguna montaña. Porque como tenga que pegarme tres meses metidos en la ciudad, ¡igual me da algo! Por lo que he podido informarme, está por ahí la Peña de Francia… pero a saber qué es eso. Es que, donde están las montañas navarras… ¿Qué quieres pasear por el desierto? Vete para las Bardenas a ver Castildetierra o el Pisquerra. ¿Qué te apetece disfrutar de la naturaleza y comer buen queso? Date un paseo por Tierra Estella. Recorre la Sierra de Urbasa, sumérgete en la Sierra de Andía, navega por la Sierra de Aralar y corónate en la más bella de las montañas, San Donato. Si además, te apetece perderte entre el verde más verde que jamás hayan podido ver tus ojos, escóndete por Bértiz. Pero es que en Navarra, esto parece no terminar nunca, porque si estos sitios ya te parecen la ostia, aún tienes Roncesvalles, la Selva del Irati, todos los Pirineos con cada una de sus cumbres para que hagas buen senderismo, las foces de Lumbier y Arbayún, y un montón de lugares a los que sólo acudiendo allí, puedes sentir lo que las solas palabras no pueden describir, como es el caso del Nacedero del Urederra. Lo siento, pero es que me pongo a pensar en todas las cosas que me ofrece mi Navarra y me emociono.
Tendré que explorar también por Salamanca a ver si hay algún bar que me ponga el Osasuna. Porque si no, ya me veo yo todos los domingos en casa como un taquicárdico esperando que digan cuatro tonterías cada media hora del partido de Osasuna, en las radios generales. Y el día que lo echen en la Sexta, habrá que preparar fiesta, jaja. Y a pucela… teniendo a Cristy como compañera, quizás si hacemos buenas migas… pueda ir a verlo y quedarme a dormir en su casa.
Será extraño eso de no juntarme con los amigos en el Bar Moreno para ver todos los domingos a Osasuna. Además, ¿cómo será eso de celebrar tu cumpleaños lejos de tus seres más queridos? Quizás sirva también como prueba de haber quién merece ser querido de verdad. Y buff, me va a tocar empezar a cocinar, poner la lavadora, planchar… suena duro, pero mirándolo por el lado positivo, si ¡me voy a convertir en el hombre que desearía toda mujer! jaja. Ostias, y los spaguetis “a la putanesca”, ya no podré comerlos hasta navidades. O las patatas riojanas de mi madre. ¡¡Uy, y las croquetas de mi abuela!! Que mal, que mal… que yo me quedo en Ablitas, que como en casa no se está en ningún lado.

Patxi… ¡piensa por qué te vas! Si es que me tengo que ir la ostia; Indiana Jones nunca se hubiese hecho famoso si no hubiera corrido ciertos riesgos; así que, ¡adelante txapeldun!

Joder, llevo una parrafada del copón y todavía no me he despedido ni de mi familia, ni de mis amigos… (Jeje, hay cosas que no cambian nunca, dejamos lo más difícil para el final)

Pues es que quisiera decir tantas cosas… pero a estas alturas, ¿qué es lo que no está dicho ya? Si por mucho que me vaya, vais a seguir estando ahí. Si aunque me fuera a Finisterre, al final del mundo, os seguiría llevando conmigo. Así que de nada sirven las palabras hermosas y con florituras si no entendéis todavía lo único que os quiero decir (qué difíciles acostumbran a ser dichas esas dos palabras tan sencillas de pronunciar), que os quiero. Así que no sufráis por mi ausencia, porque seréis recompensados cuándo podáis disfrutar de mi presencia. Cuidaos todos mucho en Ablitas y aitas, aunque se vaya vuestro chiquillo, no os preocupéis, que tenéis por aquí al abuelo Andrés y si no, en 20 minutos estáis en Corella con el resto de la family.

Y para La Cogorza…es que ya me he despedido de todos vosotros esta tarde, así que poco puedo decir. A ver si el hecho de teneros informados con este blog, no es una excusa para llamarme, eh!! Así que no es cuestión que os vaya diciendo uno por uno, lo que pienso, porque ya está dicho. Así que nada Cogorza, portaros bien…y tranquilos, que seré tan puntual como el turrón. Abrazos y besos para todos y cuídaos mucho. E Iñaki, a ver si este año subimos al Ablitense de una vez la ostia!

Bueno, que son las 2:34 y hay que dormir… que mañana por la mañana tengo que terminar de prepararme las cosas y a las 15:00 me sale el tren desde Tudela con destino Salamanca!!!
En una semana os cuento.
Ya no me queda nada para irme
¡qué nervios, qué nervios!
Hasta luegoooooo, gero arte!

Cronología de Patxi Urrutia Sesma

Posted in Ablitas (Navarra), Actualidad, Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on 18 noviembre 2009 by ikerresaka

9 DE OCTUBRE DE 1991: Es uno de los días más importantes de la Historia de la humanidad, porque este día fue en el que Patxi salió de lo más profundo de Mª Villar. Aquel lluvioso día de otoño desarticularon un plan golpista en Panamá, hacia 444 años que había sido bautizado Miguel de Cervantes y era el 24º aniversario de la muerte del Che.

30 DE OCTUBRE DE 2005:
Día de su primera ruptura. Ella era Alejandra, le pasaba 2 años, 1 mes, 7 días, 1 hora y 55 min. Había sido el amor de toda su infancia y ella al fin se había decidido a declarar su amor a Patxi. Había estado enamorado de ella desde que Jana (como cariñosamente la llamaba) había llegado a primaria, donde Patxi ya estaba en 3º. Fue un amor a primera vista. La conoció por casualidad en un cumpleaños de un amigo. Y desde aquel día empezó un trabajo de identificación de su amor como el que pudiera llegar a hacer Sherlock Holmes. Todo aquello lo hizo silenciosamente, sin dejar ningún rastro y siendo tan cauto y sigiloso que consiguió que nadie levantara la menor sospecha, a pesar de que pasaran bastante tiempo junto. Hubo un momento en el que Patxi estaba temiendo lo peor… y no, no es que se vaya con tu mejor amigo, es ¡¡¡que te conviertas tú en su mejor amigo!!! Por suerte, Patxi, todo un sabio para sus años consiguió reconducir aquella amistad en algo más que un simple amigo sin siquiera revelar su amor eterno. Hasta que un 27 de octubre de 2005, hizo lo imposible. Alejandra le reveló por fin su amor y Patxi no pudo hacer menos que corresponder. Aquel primer beso sencillo e inocente auguraba la mayor historia de amor jamás contada en la gran pantalla. Pero el oráculo de Delfos no desveló que durante un mes y tres días, Patxi desapareció de la faz de la Tierra. La razón: había conseguido el tesoro que había esperado toda su vida, ¿qué más podía esperar si lo tenía todo? ¡Qué inocencia tan peligrosa la de los jóvenes. Un fatídico 30 de octubre de 2005 Jana le hizo regresar a la realidad partiendole el corazón cahito a cachito, dejándolo como si allí hubiera pasado Jack el Destripador.

27 DE OCTUBRE DE 2007: Ruptura de su segundo gran amor. Después de lo duro que había sido el paso de Jana, Patxi decidió cambiar de estrategia. Empezó a intimar con los amigos, a informarse de las chicas por fuentes informales y a contar un poco más sus sentimientos. De esta forma llegó Andrea. Andrea era hermana gemela de Sonia y había veces que creo que Patxi no sabía con cual de las dos estaba… En esta ocasión, Patxi se hizo muy amigo de Andrea para conseguir enamorar a Sonia, pero lo que Patxi no sabía era que Andrea estaba enamorado de él…y Sonia era lesbiana. Tanto quedar con Andrea, tanto quedar… hasta que un día, bebiendo unas coca-colas y comiendo unas chucherías pasó. Andrea se lanzó sobre Patxi, Patxi pensó que era Sonia y le gustó tanto aquel primer beso que luego no le importó cual de las dos sería, porque eran casi iguales. Así empezó aquel rollito de primavera que creció a amor de verano. Pero como pasa con las rosas, nace en primavera, da su mayor esplendor en verano y marchitan en otoño. Y esto no iba a ser menos. Después de un verano en el que Andrea y Patxi parecían ser la misma persona (no se separaban ni para ir al baño), la sinvergüenza Andrea conoció a uno… No se sabe ni cuándo, ni cómo. Pero el caso es que empezó a esquivar a Patxi, hasta que un fatídico 27 de octubre de 2007 cogió la apisionadora y pasó tantas veces como pudo por el pobre y sensible del inocente Patxi…

30 DE MAYO DE 2009: Primera gran borrachera de Patxi. Si por él fuera, ni sabría que se emborrachó, porque fue semejante La Cogorza que pilló que ni se enteró. Al día siguiente con La Resaka, se informó punto por punto de todo lo que había pasado la noche anterior… Era el último día de clase del curso y habían quedado todos para cenar y poner fin a su etapa en el instituto. Habían quedado en La Cervecera de Tudela para cenar un menú de sidrería. Cuando llegaron todos, para empezar la noche, se tomaron un chupito de tequila, había que comenzar bien. Una vez tomada la lista de lo que iban a comer, Patxi se fue a donde estaban los barriles de Sidra y empezó a montar el espectáculo. De repente, se hizo camarero, empezó a servir a todo el mundo y por cada uno que llegaba, le “invitaba” a un vaso de sidra y brindaban en otro. Se le acercó un camarero con mala leche y no se sabe que le dijo Patxi que de repente volvió el camarero con un delantal del bar y un gorro de cocinero. Desde aquel momento, toda la comida de Patxi, en vez de dejársela en la mesa con todos, se la dejaban a su lado. En un momento de inspiración, se puso de rodillas, le dieron a la sidra y empezó a beber del barril sin parar. Todo el mundo le aplaudía. Cuando terminó la hazaña, se levantó y empezó a cantar la jota navarra. Una vez que terminaron todos de cenar, le regalaron los camareros a Patxi una botella de orujo de Ruavieja. A los cinco minutos, pagaron y se fueron todos, pero sin la botella… misteriosamente se había acabado. Tras unos pocos pasos llegaron a la discoteca Noboo de Tudela. En la entrada se encontró con algún amigo suyo de La Resaka de Corella. Entraron todos juntos y le invitaron a un cubata. De repente, se puso en el centro de la pista a bailar él solo. Todo el mundo lo miraba y hay que reconocer que sus bailes no desmerecían ser vistos. Terminó su gran actuación dando varias vueltas en el suelo sobre si mismo. El Dj paró la música y todo el mundo empezó a aplaudirle. Mientras iba al baño, muchas chicas se le acercaron para preguntarle cómo se llamaba, quién era e intentar conocerlo un poco. Él se detuvo, las miro a todas y les contesto: “Soy Juan Pedro Navarro, el fucker de Corella” y entró en el baño. Al día siguiente, apareció dormido en la puerta de la entrada de la discoteca. Según le contaron al día siguiente. Se hizo VIP del 2º Roca del baño y expulsó allí todo lo que llevaba en el cuerpo. Después de cuatro horas, cuando fueron a cerrar la discoteca lo sacaron de allí y lo dejaron en la calle. Cuando amaneció, cogió un taxi y se fue a casa de su amigo Txomin, donde se suponía que iba a quedarse a dormir.

18 DE JULIO DE 2009: La boda de su prima favorita. Se casaba su prima, la que siempre había tenido, la que le había cambiado los pañales, la que le había llevado por primera vez a los San Fermines, la que le había reclutado dos semanas en su casa para que estudiara, esa prima que todos querrían, pero sólo los más afortunados pueden tener. Había sacado siempre sobresalientes y en la carrera no fue menos. Le habían dado el premio Fin de carrera de Medicina en Madrid. Allí conoció a su esposo, un apuesto trompeta que tocaba en un grupo de Segovia y estudiaba Ingeniería Aeronaútica. Él era, Pablo José Suárez. Nació en la tierra del Quijote, aunque estuvo varios años viviendo en Manchester. Es cariñoso, atento, gracioso, tierno, inteligente, amable, bondadoso, tiene cierta belleza exterior que prefiero que sean las mujeres quienes la comenten y como os habréis podido dar cuenta, es el novio que todo primo desearía para su prima favorita. Aunque con el paso del tiempo, la familia nos dimos cuenta de un terrible defecto, algo con lo que todos habíamos estado viviendo engañados. Su defecto era…que ¡¡era madridista!! Todos tan felices con la nueva adquisición, con el nuevo fichaje y no nos habíamos dado cuenta de que era del R. Madrid… Él se excusó como pudo y prometió hacerse rojillo, así que poco a poco, volvimos a retomar todo el cariño y todo el amor que habíamos puesto desde un principio en él. El caso es que el día de la boda, todos allí reunidos, toda la familia en la Iglesia de San Miguel de Corella, varios jóvenes y los novios, tan bellos e inmaculados como los ángeles del todopoderoso. La ceremonia fue de lo más entretenida, con un monólogo del cura de turno más sacado del Club de la Comedia que de la Biblia. Para terminar, pusieron la canción del Padrino y la Cestera salió a recitar un poema que ella misma había preparado. Cuando salieron los novios, llovió todo tipo de alimentos. Desde el mítico arroz, hasta las lentejas, pasando por los garbanzos y los macarrones. A la lluvia le acompañó una canción compuesta a base de petardos y cohetes y ellos se marcharon con uno de los primeros BMW‘s que se habían fabricado en todo el mundo. Después de esto, todos los primos nos fuimos a tomar unos pintxos por los bares de Corella, mientras los novios se iban a echar unas fotos. A las 15:30 nos reunimos todos en el Avenida. De aperitivo nos dieron un solomillo sublime y unas fresas trozeadas bañadas en chocolate. El pequeño de sus primos se puso la cara de chocolate, que parecía que venía de la guerra. Cuando ya se sentaron en la mesa vio a la que él creyó que sería la mujer de sus hijos. Fue un verlo y no verlo y se le paralizó todo. Tan pronto su corazón no funcionaba, como parecía una locomotora. Daba igual todo lo que pasara a su alrededor porque ella no estaba ahí. Con la excusa de ir a saludar a los demás asistentes que estaban por las mesas, comenzó a investigar quién podría ser ella. Pero ya no estaba, había desaparecido. Había tenido ante sus ojos la que sería la abuela de sus nietos y había desaparecido. Volvió a la mesa más ausente que presente. Llegó el gran momento de dar los novios y aquello se animó. Todas las quinielas apuntaban a que el mayor de los primos recibiría uno de ellos. La novia buscaba escondite, pero era demasiado tarde, ya no había… Empezaron a caer uno a uno las peligrosas estatuillas. Cada vez las bombas se acercaban más y sobrevolaban la zona en cada una de las misiones. Y al final… llegó el último, tras sobrevolar la zona y parecer que desaparecía el peligro, cayó de repente en el lugar previsto, tan calculado como sigiloso. Y en ese preciso momento, Patxi la volvió a ver… no lo había soñado, ella estaba allí. La foto de pareja lo volvió a despistar, pero creánme que mereció la pena, porque aquella foto son de las que se ponen en un cuadro y presiden en el salón de la casa. Cuando se calmó un poco la situación y estaban todos más pendientes del postre que de cualquier otra cosa, Patxi desapareció en busca de su amada. Comenzó por dónde la había visto y sus señales le llevaban a la cocina. Sin vergüenza alguna, se presentó allí y a la entrada todas las cocineras se pusieron hablar con él: “¡Qué chiquillo más simpático!”, “¡Quéee maaajo!” o “pues mi chiquilla me ha hablado mucho de ti”. En una maniobra comparable a las de Fernando Alonso en sus buenos tiempos, consiguió dejar a todas detrás sin quedar mal y abrirse paso hacia la cocina. Entro y sólo había un cocinero. Preguntó por los rasgos de la chica que él había visto, pero el cocinero parecía no saber nada… Volvió desilusionado y alicaido a la mesa. Pero al ver a su prima, ¿cómo podía estar triste un día tan bonito como era aquel? La tarde fue dejando paso a la noche y todos cambiaron de la sala de comidas, a la discoteca. Allí se volvió a ver aquel Patxi que un par de meses antes había deslumbrado a toda la Noboo. En un momento de arrebato, cogió a un primo suyo y empezaron a dar vueltas sobre sí mismos, sin parar. Al minuto y medio pararon y no sabían ninguno de los dos dónde estaba el suelo y dónde el techo. Mientras se recuperaban, volvió a ver a la Bella Dama que portaba un paraguas amarillo. Intento acercarse hacia ella, pero con semejante mareo, tuvieron que sujetarlo para que no cayera. Con tanta gente por allí, le volvió a perder la pista por tercera vez y ya no la vería más hasta el momento. Lo que si pudo conseguir fue su paraguas amarillo, que al cerrar la discoteca, se lo encontraron en uno de los bancos y Patxi no dudó un momento en llevárselo a casa.

Hombres, mujeres y Patxi

Posted in Ablitas (Navarra), Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General with tags , , , , , , , , , , , , on 11 noviembre 2009 by ikerresaka

LA COGORZA DE ABLITAS
María: tiene 19 años, es muy coqueta y no sólo saca buenas notas, si no que también es muy inteligente. Por eso ha conseguido sacarse un buen partido, Jorge, con el que lleva ya 3 años de noviazgo.
Marta: tiene 19 años, está cañón y su mayor problema es que lo sabe… Le gusta demasiado el género masculino y no consigue estar con un mismo perfume más de una semana seguida (de sábado a sábado y tira porque le toca). Tiene un ligero parecido a Sara, la de Los hombres de Paco.
Izeia: 19 añitos. Es sin lugar a dudas la más guapa de cuantas haya visto Patxi. Su sensualidad es inigualable (recuerda a Elisha Cuthbert). Sabia, inteligente, trabajadora, sincera, espontanea, extrovertida y tiene un sentido del humor exquisito. Todavía no cree ni en el amor, ni en los hombres (algunos creen que va para monja), pero el día que salga del almacén, podrá conseguir al hombre que desee.
María (la chirichi): A María (20 años) le llaman Chirichi por el apodo de su abuelo, así que se ha perdido un poco el motivo del apodo… Es un “poco” regordeta y acostumbra a vestir con colores fosforitos. Realmente, no se junta mucho con La Cogorza porque no acostumbran a visitar ese tipo de ambientes.
Ana: Tiene 20 años y es tan sencilla como su nombre. Estudiante de clase media (típicos que andan entre el 4 y el 6), de belleza normal (ni fea, ni guapa), bastante agradable y sin prometer todavía.
Diana: Mujer complicada donde las haya. Unos días le gusta una cosa y otros días le gusta otra. No te puedes fíar mucho porque te la lía en un segundo. Apesar de todo, en sus momentos de inspiración te puede matar de la risa. Tiene 20 añitos.
Ilargi: Rural donde las haya. Es más de campo que el huerto de las patatas. Es la capitana de fútbol del Club Deportivo Corellano. Tiene acento made in Ablitas y es fiel seguidora de Osasuna. Con sus 20 años quiere pasar ya de tantos rolletes y está intentando algo serio con un corellano (el nombre todavía no se puede desvelar).
Aitziber: Todavía no sabe si le gusta el rosa o el azul. El día que por fin salga del armario nos dejará a todos más tranquilos. Tiene 21 añitos y es un cielo de mujer.
Sheyla: La silenciosa Sheyla. Es un fantasma viviente, nunca sabes cuando está y cuando no. Siempre callada, siempre silenciosa. El primer día que salió de fiesta se enganchó tal borrachera que desde entonces ha preferido dejar el alcohol sólo para limpiar heridas.
Aitor: Tiene 19 años, está “casado” con una murchantina y es tan complicado estar con él como ver a Bin Laden o un billete de 500€. Antes, se dejaba ver en algún recreo…
Asier (Txomin): Tiene 19 años y le llaman Txomin por su padre. Es el mejor amigo de Patxi. Lleva ya un año en la vieja Iruña estudiando Historia. Es un personaje y un artista del copón. Tiene un don con las mujeres, no es feo y es fiel. Además, es rojillo hasta la muerte y juega en el Ablitense.
Iñaki: Tiene 19 años y es el sex-symbol por excelencia. Tiene una gran facilidad para irse con quien quiere y cuando quiere, todo un ejemplo a seguir. Está estudiando Lade+Derecho en Pamplona, es capitán del Ablitense y tiene una hermana de 21 años que está tremendísima.
Jon: El alma de la fiesta. Sitio en el que está, sitio en el que hay fiesta. Sabe contagiar a todo el mundo con sus cánticos, bailes y frase. Es obrero y tiene un repertorio de piropos que ya los desearía el Arguiñano.
Javier: Es un friki de las tecnologías. Con sus 19 años, la única meta que tiene es poder crear un nuevo campo en el mundo de internet. La verdad es que es tan complicado de explicar lo que quiere, que no sé ni cómo se llama. Es el “the boss” de los juegos de rol.
Iván: Junto con Javier, son los frikis de la cuadrilla. Pueden contarte cualquier capítulo desde los Simpsons, Padre de Familia, American Dad, hasta Dragon Ball, Caballeros del Zodíaco o Cinderella Boy, pasando por Perdidos, Cómo Conocí a vuestra madre o Los Soprano.
Raúl: Simpático y agradable, excepto cuando habla del R. Madrid, que se pone insoportable. Sale sólo en las épocas señaladas, el resto del año se lo pega invernando.
Guillermo: Tiene 20 años y está saliendo con una joven del pueblo que se llama Maialen. Es rojillo hasta la médula y aprovecha todos los partidos de Osasuna para subir a la Capital del Fútbol. Allí está estudiando empresariales.
Jorge: Siempre fiel a la María. Está estudiando Farmacia en la Universidad de Navarra. Juega en el Ablitense, es del Barça y del Osasuna. Bastante agradable e inteligente. Se puede mantener conversaciones con él de todo tipo, desde las elecciones de Alemania hasta las nuevas vacunas de la Gripe A.
Arkaitz: Es el mayor personaje de todos, el comodín de La Cogorza. Las lía como ninguno. Y cuando se junta con Iñaki no hay mujer que no hable con ellos. Si se junta con Jon, se para el tiempo porque te puedes pegar horas y horas de fiesta que ni te enteras. Siempre está por ahí y cuando no sabes con quién quedar, ahí está él.
Miguel: Es de Tudela, pero suele juntarse mucho con La Cogorza. Suele juntarse mucho con Javi e Iván y por eso hay veces que recuerdan a los frikis de los Simpsons. Trabaja de electricista.
Daniel Soto: Le llamamos Soto porque hay dos Danieles más. Sólo vive cuando no le llama la novia, el resto del tiempo es su esclavo. Su novia nos ninguna cosa fuera de este mundo, pero como dos tetas tiran más que dos carretas…pues es lo que nos toca.
Daniel Antón: Antón es el más alternativo. Le gusta ir a su rollo. Suele cogerse el coche para escapar al monte, para irse de festivales de música, etc… Tiene amigos por todas partes y le da igual estar con unos que con otros. Aunque a la hora de la verdad, siempre está donde tiene que estar para echar una mano, para poner el ombro o para lo que haga falta. Trabaja de carpintero en Tudela.
Daniel Santos: Es el brazo político de la cuadrilla. Está metido en un partido de izquierdas. Es del Barça y tiene un grupo de música. También estudia Historia en Pamplona y juega a balonmano en Corella. Tiene un par de “novias”… pero mientras se lo permitan, el disfruta
Patxi: Nuestro protagonista.