Archivo para amor

Cronología de Patxi Urrutia Sesma

Posted in Ablitas (Navarra), Actualidad, Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on 18 noviembre 2009 by ikerresaka

9 DE OCTUBRE DE 1991: Es uno de los días más importantes de la Historia de la humanidad, porque este día fue en el que Patxi salió de lo más profundo de Mª Villar. Aquel lluvioso día de otoño desarticularon un plan golpista en Panamá, hacia 444 años que había sido bautizado Miguel de Cervantes y era el 24º aniversario de la muerte del Che.

30 DE OCTUBRE DE 2005:
Día de su primera ruptura. Ella era Alejandra, le pasaba 2 años, 1 mes, 7 días, 1 hora y 55 min. Había sido el amor de toda su infancia y ella al fin se había decidido a declarar su amor a Patxi. Había estado enamorado de ella desde que Jana (como cariñosamente la llamaba) había llegado a primaria, donde Patxi ya estaba en 3º. Fue un amor a primera vista. La conoció por casualidad en un cumpleaños de un amigo. Y desde aquel día empezó un trabajo de identificación de su amor como el que pudiera llegar a hacer Sherlock Holmes. Todo aquello lo hizo silenciosamente, sin dejar ningún rastro y siendo tan cauto y sigiloso que consiguió que nadie levantara la menor sospecha, a pesar de que pasaran bastante tiempo junto. Hubo un momento en el que Patxi estaba temiendo lo peor… y no, no es que se vaya con tu mejor amigo, es ¡¡¡que te conviertas tú en su mejor amigo!!! Por suerte, Patxi, todo un sabio para sus años consiguió reconducir aquella amistad en algo más que un simple amigo sin siquiera revelar su amor eterno. Hasta que un 27 de octubre de 2005, hizo lo imposible. Alejandra le reveló por fin su amor y Patxi no pudo hacer menos que corresponder. Aquel primer beso sencillo e inocente auguraba la mayor historia de amor jamás contada en la gran pantalla. Pero el oráculo de Delfos no desveló que durante un mes y tres días, Patxi desapareció de la faz de la Tierra. La razón: había conseguido el tesoro que había esperado toda su vida, ¿qué más podía esperar si lo tenía todo? ¡Qué inocencia tan peligrosa la de los jóvenes. Un fatídico 30 de octubre de 2005 Jana le hizo regresar a la realidad partiendole el corazón cahito a cachito, dejándolo como si allí hubiera pasado Jack el Destripador.

27 DE OCTUBRE DE 2007: Ruptura de su segundo gran amor. Después de lo duro que había sido el paso de Jana, Patxi decidió cambiar de estrategia. Empezó a intimar con los amigos, a informarse de las chicas por fuentes informales y a contar un poco más sus sentimientos. De esta forma llegó Andrea. Andrea era hermana gemela de Sonia y había veces que creo que Patxi no sabía con cual de las dos estaba… En esta ocasión, Patxi se hizo muy amigo de Andrea para conseguir enamorar a Sonia, pero lo que Patxi no sabía era que Andrea estaba enamorado de él…y Sonia era lesbiana. Tanto quedar con Andrea, tanto quedar… hasta que un día, bebiendo unas coca-colas y comiendo unas chucherías pasó. Andrea se lanzó sobre Patxi, Patxi pensó que era Sonia y le gustó tanto aquel primer beso que luego no le importó cual de las dos sería, porque eran casi iguales. Así empezó aquel rollito de primavera que creció a amor de verano. Pero como pasa con las rosas, nace en primavera, da su mayor esplendor en verano y marchitan en otoño. Y esto no iba a ser menos. Después de un verano en el que Andrea y Patxi parecían ser la misma persona (no se separaban ni para ir al baño), la sinvergüenza Andrea conoció a uno… No se sabe ni cuándo, ni cómo. Pero el caso es que empezó a esquivar a Patxi, hasta que un fatídico 27 de octubre de 2007 cogió la apisionadora y pasó tantas veces como pudo por el pobre y sensible del inocente Patxi…

30 DE MAYO DE 2009: Primera gran borrachera de Patxi. Si por él fuera, ni sabría que se emborrachó, porque fue semejante La Cogorza que pilló que ni se enteró. Al día siguiente con La Resaka, se informó punto por punto de todo lo que había pasado la noche anterior… Era el último día de clase del curso y habían quedado todos para cenar y poner fin a su etapa en el instituto. Habían quedado en La Cervecera de Tudela para cenar un menú de sidrería. Cuando llegaron todos, para empezar la noche, se tomaron un chupito de tequila, había que comenzar bien. Una vez tomada la lista de lo que iban a comer, Patxi se fue a donde estaban los barriles de Sidra y empezó a montar el espectáculo. De repente, se hizo camarero, empezó a servir a todo el mundo y por cada uno que llegaba, le “invitaba” a un vaso de sidra y brindaban en otro. Se le acercó un camarero con mala leche y no se sabe que le dijo Patxi que de repente volvió el camarero con un delantal del bar y un gorro de cocinero. Desde aquel momento, toda la comida de Patxi, en vez de dejársela en la mesa con todos, se la dejaban a su lado. En un momento de inspiración, se puso de rodillas, le dieron a la sidra y empezó a beber del barril sin parar. Todo el mundo le aplaudía. Cuando terminó la hazaña, se levantó y empezó a cantar la jota navarra. Una vez que terminaron todos de cenar, le regalaron los camareros a Patxi una botella de orujo de Ruavieja. A los cinco minutos, pagaron y se fueron todos, pero sin la botella… misteriosamente se había acabado. Tras unos pocos pasos llegaron a la discoteca Noboo de Tudela. En la entrada se encontró con algún amigo suyo de La Resaka de Corella. Entraron todos juntos y le invitaron a un cubata. De repente, se puso en el centro de la pista a bailar él solo. Todo el mundo lo miraba y hay que reconocer que sus bailes no desmerecían ser vistos. Terminó su gran actuación dando varias vueltas en el suelo sobre si mismo. El Dj paró la música y todo el mundo empezó a aplaudirle. Mientras iba al baño, muchas chicas se le acercaron para preguntarle cómo se llamaba, quién era e intentar conocerlo un poco. Él se detuvo, las miro a todas y les contesto: “Soy Juan Pedro Navarro, el fucker de Corella” y entró en el baño. Al día siguiente, apareció dormido en la puerta de la entrada de la discoteca. Según le contaron al día siguiente. Se hizo VIP del 2º Roca del baño y expulsó allí todo lo que llevaba en el cuerpo. Después de cuatro horas, cuando fueron a cerrar la discoteca lo sacaron de allí y lo dejaron en la calle. Cuando amaneció, cogió un taxi y se fue a casa de su amigo Txomin, donde se suponía que iba a quedarse a dormir.

18 DE JULIO DE 2009: La boda de su prima favorita. Se casaba su prima, la que siempre había tenido, la que le había cambiado los pañales, la que le había llevado por primera vez a los San Fermines, la que le había reclutado dos semanas en su casa para que estudiara, esa prima que todos querrían, pero sólo los más afortunados pueden tener. Había sacado siempre sobresalientes y en la carrera no fue menos. Le habían dado el premio Fin de carrera de Medicina en Madrid. Allí conoció a su esposo, un apuesto trompeta que tocaba en un grupo de Segovia y estudiaba Ingeniería Aeronaútica. Él era, Pablo José Suárez. Nació en la tierra del Quijote, aunque estuvo varios años viviendo en Manchester. Es cariñoso, atento, gracioso, tierno, inteligente, amable, bondadoso, tiene cierta belleza exterior que prefiero que sean las mujeres quienes la comenten y como os habréis podido dar cuenta, es el novio que todo primo desearía para su prima favorita. Aunque con el paso del tiempo, la familia nos dimos cuenta de un terrible defecto, algo con lo que todos habíamos estado viviendo engañados. Su defecto era…que ¡¡era madridista!! Todos tan felices con la nueva adquisición, con el nuevo fichaje y no nos habíamos dado cuenta de que era del R. Madrid… Él se excusó como pudo y prometió hacerse rojillo, así que poco a poco, volvimos a retomar todo el cariño y todo el amor que habíamos puesto desde un principio en él. El caso es que el día de la boda, todos allí reunidos, toda la familia en la Iglesia de San Miguel de Corella, varios jóvenes y los novios, tan bellos e inmaculados como los ángeles del todopoderoso. La ceremonia fue de lo más entretenida, con un monólogo del cura de turno más sacado del Club de la Comedia que de la Biblia. Para terminar, pusieron la canción del Padrino y la Cestera salió a recitar un poema que ella misma había preparado. Cuando salieron los novios, llovió todo tipo de alimentos. Desde el mítico arroz, hasta las lentejas, pasando por los garbanzos y los macarrones. A la lluvia le acompañó una canción compuesta a base de petardos y cohetes y ellos se marcharon con uno de los primeros BMW‘s que se habían fabricado en todo el mundo. Después de esto, todos los primos nos fuimos a tomar unos pintxos por los bares de Corella, mientras los novios se iban a echar unas fotos. A las 15:30 nos reunimos todos en el Avenida. De aperitivo nos dieron un solomillo sublime y unas fresas trozeadas bañadas en chocolate. El pequeño de sus primos se puso la cara de chocolate, que parecía que venía de la guerra. Cuando ya se sentaron en la mesa vio a la que él creyó que sería la mujer de sus hijos. Fue un verlo y no verlo y se le paralizó todo. Tan pronto su corazón no funcionaba, como parecía una locomotora. Daba igual todo lo que pasara a su alrededor porque ella no estaba ahí. Con la excusa de ir a saludar a los demás asistentes que estaban por las mesas, comenzó a investigar quién podría ser ella. Pero ya no estaba, había desaparecido. Había tenido ante sus ojos la que sería la abuela de sus nietos y había desaparecido. Volvió a la mesa más ausente que presente. Llegó el gran momento de dar los novios y aquello se animó. Todas las quinielas apuntaban a que el mayor de los primos recibiría uno de ellos. La novia buscaba escondite, pero era demasiado tarde, ya no había… Empezaron a caer uno a uno las peligrosas estatuillas. Cada vez las bombas se acercaban más y sobrevolaban la zona en cada una de las misiones. Y al final… llegó el último, tras sobrevolar la zona y parecer que desaparecía el peligro, cayó de repente en el lugar previsto, tan calculado como sigiloso. Y en ese preciso momento, Patxi la volvió a ver… no lo había soñado, ella estaba allí. La foto de pareja lo volvió a despistar, pero creánme que mereció la pena, porque aquella foto son de las que se ponen en un cuadro y presiden en el salón de la casa. Cuando se calmó un poco la situación y estaban todos más pendientes del postre que de cualquier otra cosa, Patxi desapareció en busca de su amada. Comenzó por dónde la había visto y sus señales le llevaban a la cocina. Sin vergüenza alguna, se presentó allí y a la entrada todas las cocineras se pusieron hablar con él: “¡Qué chiquillo más simpático!”, “¡Quéee maaajo!” o “pues mi chiquilla me ha hablado mucho de ti”. En una maniobra comparable a las de Fernando Alonso en sus buenos tiempos, consiguió dejar a todas detrás sin quedar mal y abrirse paso hacia la cocina. Entro y sólo había un cocinero. Preguntó por los rasgos de la chica que él había visto, pero el cocinero parecía no saber nada… Volvió desilusionado y alicaido a la mesa. Pero al ver a su prima, ¿cómo podía estar triste un día tan bonito como era aquel? La tarde fue dejando paso a la noche y todos cambiaron de la sala de comidas, a la discoteca. Allí se volvió a ver aquel Patxi que un par de meses antes había deslumbrado a toda la Noboo. En un momento de arrebato, cogió a un primo suyo y empezaron a dar vueltas sobre sí mismos, sin parar. Al minuto y medio pararon y no sabían ninguno de los dos dónde estaba el suelo y dónde el techo. Mientras se recuperaban, volvió a ver a la Bella Dama que portaba un paraguas amarillo. Intento acercarse hacia ella, pero con semejante mareo, tuvieron que sujetarlo para que no cayera. Con tanta gente por allí, le volvió a perder la pista por tercera vez y ya no la vería más hasta el momento. Lo que si pudo conseguir fue su paraguas amarillo, que al cerrar la discoteca, se lo encontraron en uno de los bancos y Patxi no dudó un momento en llevárselo a casa.

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Patxi, el terremoto del nuevo Amoroto

Posted in Ablitas (Navarra), Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on 4 noviembre 2009 by ikerresaka

Patxi es un chaval de 18 años, de una pequeña localidad ribera de Navarra, Ablitas. Allí ha vívido toda su vida con sus padres. Casi toda su familia vive en Corella, excepto un abuelo (su esposa falleció al poco de nacer él) y un tío soltero de 35 años que si no fuera porque le están empezando a salir canas diríamos que sería de la quinta de nuestro protagonista.

Sus padres, o sus aitas (como Patxi prefiere llamarlos) son profesores. Antonio Jesús tiene 45 años y trabaja en el Instituto de la ETI en Tudela impartiendo clases de lengua castellana y Mª Villar, que tiene 42 años, es la directora del Colégio Público de San Babil del propio pueblo.

Su familia por parte de padre es muy numerosa, ya que Antonio Jesús tiene 4 hermanos y 2 hermanas. A su vez, estos tienen varios hijos y sólo hay uno de los tíos que. al igual que ocurre por su parte materna, es un soltero treintañero. Todos ellos viven en la ciudad Ribera de Corella, o como ellos la llaman, la Capital de La Ribera (aunque en realidad sea Tudela).

Patxi tiene dos cuadrillas (o grupo de amigos): una en Ablitas llamada: La Cogorza, que está compuesto por una veintena de chicos y chicas de 19-21 años; y otra en Corella llamada: La Resaka, que está compuesta por veinte chavales de 21 años.

De novias prefiere no hablar, porque según dice él: “como todas las mujeres son iguales… ¡estoy esperando a la excepción!”. El problema es que creyó encontrarla dos veces y en las dos salió malparado… si es que no se puede ser tan bueno. Pero el romanticón sacado del siglo XIX no pierde la esperanza y sigue esperando a su Dulcinea o a su Beatriz. No obstante, el ambiente corrupto que vive en ocasiones (las mujeres pueden mover montañas con su simple sensualidad) hace que tenga que ceder a sus ideales para dar paso a sus cautivas necesidades.

Pero Patxi no es sólo un romántico sacado de su época y que le gusta leer al divino William (Shakespeare) o a Gustavo Adolfo Bécquer, también es un fiel seguidor incondicional del equipo navarro de fútbol Osasuna; con gustos variados en la música: desde Marea, Piperrak, Barricada o Kaotiko; pasando por Héroes del Silencio, Bunbury, Nacho Vegas o Quique González; y terminando con Pink Floyd, Radiohead, Bob Dylan o Mikel Laboa. Además de esas inquietudes, ama la montaña. Le gusta escaparse con uno de sus primos en busca de emociones por Urbasa, el Baztán o los Pirineos.

En Ablitas, Patxi es bastante conocido. Al motivo de que en el pueblo son 2.500 habitantes se le suma que Patxi es bastante extrovertido y se deja notar. En las fiestas de la Virgen del Rosario le llaman, “El hombre con la txapela pegada en la cabeza” porque no hay quien le quite su txapela durante toda la semana. La verdad es que le gusta mucho las tradicionales.

Este año va a empezar sus estudios de periodismo en la Universidad Pontificia de Salamanca. La razón por la que se ha ido tan lejos es porque quería salir de casa, conocer mundo y porque tiene oído que Salamanca es la Capital de los Estudiantes.