Archivo para Urbasa

Extra: Primeros trabajos en la Universidad

Posted in Actualidad, Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura, Salamanca (Capital de los Estudiantes) with tags , , , , , , on 19 enero 2010 by ikerresaka

Bueno, ya he empezado con los primeros trabajos de la universidad. Hoy en escita I he tenido que escribir un relato descriptivo de lo que considerase yo como “un lugar mágico”. Dándole vueltas, dándole vueltas, se me ha ocurrido lo siguiente:

Podría ser breve, y explicar que los lugares mágicos son imaginaciones de cuando una persona está enamorada, y todo aquel lugar por donde pasa su amada tiene algo mágico. Pero no por el lugar en sí, sino por la presencia de esa persona tan especial.

Podría hablar de la magia de una bella ciudad de la Ribera de Navarra, donde, no hace mucho, el barroco imperaba por toda ella. Donde cada una de sus calles tiene su peculiaridad y su especialidad con el resto de calles que he visto. Donde la gente te acerca a un pueblo con una historia envidiable y poco reconocida para el resto de personas. San Miguel, el Rosario, el Villar u otras iglesias que adornan la localidad, podrían describirse como lugares mágicos para tantas personas que acuden a diario a reunirse con el Todopoderoso. Pero no seré yo quien desvele todos los encantos de esta ciudad tan peculiar.

También, podría ser un hombre de anuncios y describir un paraíso donde la luna se pinta como un cuadro de Manet en la tranquilidad de la noche de un oleaje casi inexistente. Una amplia playa de suave arena blanca repleta de palmeras y con hamacas, en cada dos de ellas, adornaría el paisaje. Pero es una imagen tan repetitiva que no me parece ingenioso mostrarla.

Todos estos lugares podrán tener magia, pero si algo de verdad tiene que ir etiquetado como “lugar mágico” es el que os voy a describir a continuación. Un lugar casi inimaginable para una sociedad que destruye el medio ambiente. Un lugar inimaginable para la gente que no sabe soñar otra cosa que no haya visto por la televisión. Un lugar sólo accesible para aquellos que les gusta vivir y soñar. Dicho lugar no será nombrado, pero existe.

El fuerte color verde nos abre las puertas del camino. Vas andando y a penas te das cuenta de que poco a poco vas dejando el mugir de las vacas y el relinchar de los caballos a las espaldas para escuchar el silbido agudo del viento entre el follaje. Una fina capa de agua se va adueñando de tu rostro descubierto y de tu ropa impermeable. Las botas del monte empiezan a sumergirse entre el verde del prado y poco a poco vas encogiendo en el paisaje. No logras ver la luz del sol, escondida por la espesura de las ramas y la omnipresencia de las nubes. El camino sigue serpenteando entre los árboles, y tú te detienes un momento a escuchar un bello canon que han comenzado dos pajarillos en la copa de un robusto árbol, donde sus raíces forman un túnel para que sigas con tu paseo. Al fondo se observa más claridad, lo que da a entender que es el final del camino. Te acercas rápidamente con la incertidumbre de si has terminado el recorrido y cuando llegas, tu cerebro se bloquea y tu cuerpo no responde. Inconscientemente te acercas a la garganta de la montaña y te paras en ella para intentar asimilar todo lo que tus ojos están viendo, tus oídos están oyendo, tu nariz está respirando y tu cuerpo está tocando. Estás en la azotea de la montaña y puedes ver como a lo lejos unos puntos blancos y marrones hacen intuir que son las vacas y caballos que al principio del camino oías. El rugir del agua se escucha desde lo alto de la montaña por la fuerza con la que salta de roca en roca jugando a ser quién es más veloz. Al alzar un poco la mirada ves la salida del arroyo desde las mismas entrañas del valle. A lo alto cuatro águilas reinan el cielo. Mientras, los buitres, tímidos en su nido, observan la presencia de algún animal muerto. Un pequeño rayo asoma de entre las nubes para mostrarnos el brillo de todas las hojas de los árboles del valle con la compañía de las gotas de la lluvia. Las mismas gotas que resbalan por mi pelo y chocan con mi nariz, demostrando así, que no es un sueño. El aire puro entra en mi cuerpo dándome más vida y llenándome de la felicidad y tranquilidad que se muestra en todo el paisaje.

Algunos nunca llegarán a encontrarlo, pero yo estuve allí.

Balcón de Pilatos (Urederra)

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Capítulo 0: La despedida

Posted in Ablitas (Navarra), Actualidad, Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on 25 noviembre 2009 by ikerresaka

Bueno, mañana ya me toca marchar de estas tierras… Y esa, es la razón por la que cree este blog, para ir contandoos a todos vosotros cómo me iba yendo mi paso por Salamanca. Ahora que empezamos a distanciarnos un poco todos, cuesta más mantener el contacto y aunque quisiera estar todo el tiempo frente al ordenador buscando novedades vuestras o sin despegar mi móvil de la oreja, no es posible, también tendré cosas que hacer y mi tiempo quedará más limitado… Por eso, aunque no tengáis noticias mías (que las tendréis por aquí), no creáis que me he olvidado de vosotros, porque ¿cómo me iba a pasar eso después de todo lo vivido?

Todavía no sé muy bien qué es lo que me esperará por allí, si por fin encontraré al amor de mi vida, si me haré profesor, si cambiaré de carrera o si en dos días estoy de vuelta para Ablitas; pero lo que está claro es que llega un momento en la vida en el que hay que avanzar. No podemos estar siempre quietos en el mismo punto viendo como todo lo que nos rodea crece y cambia; y nosotros seguimos impasivos. Los cambios nunca fueron fáciles, pero es el único método para conseguir cosas mejores.
Sé que a muchos os extraño mi elección de irme a una ciudad tan perdida de la mano de Dios como es Salamanca. También sé que otros, cuando oyeron la palabra Salamanca, entendieron que me iba de farra y no a estudiar. La razón es sencilla: quería salir, ver mundo, caminar por caminos aún por recorrer, aún por conocer. En vez de dar este salto, pude dar un paso e irme a Pamplona, Zaragoza, Logroño, Soria o alguna otra ciudad más cercana, sí, lo pude hacer; pero al fin y al cabo esos destinos hubieran afectado sólo de lunes a jueves, ya que el fin de semana volvería a caer en la rutina de nuestra querida Ablitas. Además, todavía no hay nada que me retenga lo suficiente como para quedarme. Izeia, cuando empieces a creer en los hombres y si tengo posibilidades… quizás hablemos de un acercamiento de mis estudios por Ablitas, pero de momento, creo que lo mejor será escapar con mi brújula en busca de nuevo mundo.

Por Salamanca, la que denominan como la “Capital de los Estudiantes”, no tenga mucha imaginación de lo que será aquello. Supongo que me empezará a tocar a salir los jueves como buen universitario y algún sábado. Mi aita me ha dicho que es una de las ciudades más bonitas de España, pero donde esté nuestra Iglesia de Santa María Magdalena o nuestro Campo de fútbol, que se quité lo demás.
La Universidad asusta un poco por su nombre “Pontificia”, a ver si nos van a encerrar en algún monasterio y vamos a tener que rezar todos los días el Padrenuestro. Pero bueno, he oído que tiene muy buen prestigio y que con ella, siempre consigues trabajo. Además, por fin voy a estudiar algo que me gusta, Periodismo. A ver si me puedo convertir en el fúturo Andrés Montes y consigó romper así con el monopolio que tienen el R.Madrid y el Barça hablando más de equipos modestos como Osasuna, Sporting de Gijón o el Racing de Santander. Y si no soy el fúturo Montes… me conformaría con poder seguir y narrar la actualidad rojilla. Ya me veo en el 2021 en la final de la Champions en Manchester narrando un Osasuna 4-3 Liverpool. Pero para aquello, habrá que esperar algo más de once años.

Allí me esperan Alfredo y Cristina, aunque me dijo que prefería que le llamasen Cristy. Son mis compañeros de piso y espero que nunca lleguen a dar con este blog, porque si no, ¡igual me matan! La verdad es que apenas los conozco. Lo poco que sé de ellos es por alguna conversación en el messenger y por las fotos que he visto en sus tuentis. Alfredo tiene pintas de empolloncillo, pero bueno. Tiene 19 años y va a empezar su 2º año de Publicidad. Así que tendré la suerte de que me pueda pasar los apuntes de 1º, 2º y 3º, jeje. (Bueno, por si todavía no lo sabiáis, mi carrera es de 5 años, pero los tres primeros estamos las licenciaturas de Publicidad, Periodismo y Comunicación Audiovisual juntas). Es de Zamora, así que como está a 60km de Salamanca, todos los fines de semana se va para casa. A ver si hacemos buenas migas y me invita algún día para allí. La otra compañera, Cristy, tiene el atractivo y la sencillez de Sofía, la de Cuestión de Sexo, y el picante y el morbo de su compañera de reparto: Alicia. Ya verás tú, a ver si acabo con ella… El otro día me dijo que estaba soltera, que lo acababa de dejar con su novio y que habían estado saliendo tres años o así. Estaba bastante jodidilla y decía que después de una dura discusión “decidieron” dejarlo. Ya veremos a ver si lo dejaron de verdad o no… Este va a ser su primer año por allí, va a empezar la carrera de Magisterio. Es de Valladolid y acaba de cumplir 18 añitos.

Y bueno, tendré que dejar atrás a mi amada Navarra, la Tierra de Diversidad. ¡Cuánto echaré de menos ese verde puro! Ese cierzo que nos deja el cutis más tieso que una mojama. Ayyy ese acento navarrico. A ver cómo me las apañaré yo para seguir viendo a ¡Vaya Semanita! o a la atractiva Ana Urrutia mientras nos da el tiempo de toda la región. Será extraño este año no poder acudir a las fiestas de los pueblos durante el curso. Las fiestas de invierno de Castejón, la Virgen de la Paz de Cintruénigo, los conciertos de la Noboo, etc…
Además, tendré que explorar aquel territorio para ver si tienen alguna montaña. Porque como tenga que pegarme tres meses metidos en la ciudad, ¡igual me da algo! Por lo que he podido informarme, está por ahí la Peña de Francia… pero a saber qué es eso. Es que, donde están las montañas navarras… ¿Qué quieres pasear por el desierto? Vete para las Bardenas a ver Castildetierra o el Pisquerra. ¿Qué te apetece disfrutar de la naturaleza y comer buen queso? Date un paseo por Tierra Estella. Recorre la Sierra de Urbasa, sumérgete en la Sierra de Andía, navega por la Sierra de Aralar y corónate en la más bella de las montañas, San Donato. Si además, te apetece perderte entre el verde más verde que jamás hayan podido ver tus ojos, escóndete por Bértiz. Pero es que en Navarra, esto parece no terminar nunca, porque si estos sitios ya te parecen la ostia, aún tienes Roncesvalles, la Selva del Irati, todos los Pirineos con cada una de sus cumbres para que hagas buen senderismo, las foces de Lumbier y Arbayún, y un montón de lugares a los que sólo acudiendo allí, puedes sentir lo que las solas palabras no pueden describir, como es el caso del Nacedero del Urederra. Lo siento, pero es que me pongo a pensar en todas las cosas que me ofrece mi Navarra y me emociono.
Tendré que explorar también por Salamanca a ver si hay algún bar que me ponga el Osasuna. Porque si no, ya me veo yo todos los domingos en casa como un taquicárdico esperando que digan cuatro tonterías cada media hora del partido de Osasuna, en las radios generales. Y el día que lo echen en la Sexta, habrá que preparar fiesta, jaja. Y a pucela… teniendo a Cristy como compañera, quizás si hacemos buenas migas… pueda ir a verlo y quedarme a dormir en su casa.
Será extraño eso de no juntarme con los amigos en el Bar Moreno para ver todos los domingos a Osasuna. Además, ¿cómo será eso de celebrar tu cumpleaños lejos de tus seres más queridos? Quizás sirva también como prueba de haber quién merece ser querido de verdad. Y buff, me va a tocar empezar a cocinar, poner la lavadora, planchar… suena duro, pero mirándolo por el lado positivo, si ¡me voy a convertir en el hombre que desearía toda mujer! jaja. Ostias, y los spaguetis “a la putanesca”, ya no podré comerlos hasta navidades. O las patatas riojanas de mi madre. ¡¡Uy, y las croquetas de mi abuela!! Que mal, que mal… que yo me quedo en Ablitas, que como en casa no se está en ningún lado.

Patxi… ¡piensa por qué te vas! Si es que me tengo que ir la ostia; Indiana Jones nunca se hubiese hecho famoso si no hubiera corrido ciertos riesgos; así que, ¡adelante txapeldun!

Joder, llevo una parrafada del copón y todavía no me he despedido ni de mi familia, ni de mis amigos… (Jeje, hay cosas que no cambian nunca, dejamos lo más difícil para el final)

Pues es que quisiera decir tantas cosas… pero a estas alturas, ¿qué es lo que no está dicho ya? Si por mucho que me vaya, vais a seguir estando ahí. Si aunque me fuera a Finisterre, al final del mundo, os seguiría llevando conmigo. Así que de nada sirven las palabras hermosas y con florituras si no entendéis todavía lo único que os quiero decir (qué difíciles acostumbran a ser dichas esas dos palabras tan sencillas de pronunciar), que os quiero. Así que no sufráis por mi ausencia, porque seréis recompensados cuándo podáis disfrutar de mi presencia. Cuidaos todos mucho en Ablitas y aitas, aunque se vaya vuestro chiquillo, no os preocupéis, que tenéis por aquí al abuelo Andrés y si no, en 20 minutos estáis en Corella con el resto de la family.

Y para La Cogorza…es que ya me he despedido de todos vosotros esta tarde, así que poco puedo decir. A ver si el hecho de teneros informados con este blog, no es una excusa para llamarme, eh!! Así que no es cuestión que os vaya diciendo uno por uno, lo que pienso, porque ya está dicho. Así que nada Cogorza, portaros bien…y tranquilos, que seré tan puntual como el turrón. Abrazos y besos para todos y cuídaos mucho. E Iñaki, a ver si este año subimos al Ablitense de una vez la ostia!

Bueno, que son las 2:34 y hay que dormir… que mañana por la mañana tengo que terminar de prepararme las cosas y a las 15:00 me sale el tren desde Tudela con destino Salamanca!!!
En una semana os cuento.
Ya no me queda nada para irme
¡qué nervios, qué nervios!
Hasta luegoooooo, gero arte!

Patxi, el terremoto del nuevo Amoroto

Posted in Ablitas (Navarra), Diario de Patxi, Escribiendo desde..., General, Literatura with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on 4 noviembre 2009 by ikerresaka

Patxi es un chaval de 18 años, de una pequeña localidad ribera de Navarra, Ablitas. Allí ha vívido toda su vida con sus padres. Casi toda su familia vive en Corella, excepto un abuelo (su esposa falleció al poco de nacer él) y un tío soltero de 35 años que si no fuera porque le están empezando a salir canas diríamos que sería de la quinta de nuestro protagonista.

Sus padres, o sus aitas (como Patxi prefiere llamarlos) son profesores. Antonio Jesús tiene 45 años y trabaja en el Instituto de la ETI en Tudela impartiendo clases de lengua castellana y Mª Villar, que tiene 42 años, es la directora del Colégio Público de San Babil del propio pueblo.

Su familia por parte de padre es muy numerosa, ya que Antonio Jesús tiene 4 hermanos y 2 hermanas. A su vez, estos tienen varios hijos y sólo hay uno de los tíos que. al igual que ocurre por su parte materna, es un soltero treintañero. Todos ellos viven en la ciudad Ribera de Corella, o como ellos la llaman, la Capital de La Ribera (aunque en realidad sea Tudela).

Patxi tiene dos cuadrillas (o grupo de amigos): una en Ablitas llamada: La Cogorza, que está compuesto por una veintena de chicos y chicas de 19-21 años; y otra en Corella llamada: La Resaka, que está compuesta por veinte chavales de 21 años.

De novias prefiere no hablar, porque según dice él: “como todas las mujeres son iguales… ¡estoy esperando a la excepción!”. El problema es que creyó encontrarla dos veces y en las dos salió malparado… si es que no se puede ser tan bueno. Pero el romanticón sacado del siglo XIX no pierde la esperanza y sigue esperando a su Dulcinea o a su Beatriz. No obstante, el ambiente corrupto que vive en ocasiones (las mujeres pueden mover montañas con su simple sensualidad) hace que tenga que ceder a sus ideales para dar paso a sus cautivas necesidades.

Pero Patxi no es sólo un romántico sacado de su época y que le gusta leer al divino William (Shakespeare) o a Gustavo Adolfo Bécquer, también es un fiel seguidor incondicional del equipo navarro de fútbol Osasuna; con gustos variados en la música: desde Marea, Piperrak, Barricada o Kaotiko; pasando por Héroes del Silencio, Bunbury, Nacho Vegas o Quique González; y terminando con Pink Floyd, Radiohead, Bob Dylan o Mikel Laboa. Además de esas inquietudes, ama la montaña. Le gusta escaparse con uno de sus primos en busca de emociones por Urbasa, el Baztán o los Pirineos.

En Ablitas, Patxi es bastante conocido. Al motivo de que en el pueblo son 2.500 habitantes se le suma que Patxi es bastante extrovertido y se deja notar. En las fiestas de la Virgen del Rosario le llaman, “El hombre con la txapela pegada en la cabeza” porque no hay quien le quite su txapela durante toda la semana. La verdad es que le gusta mucho las tradicionales.

Este año va a empezar sus estudios de periodismo en la Universidad Pontificia de Salamanca. La razón por la que se ha ido tan lejos es porque quería salir de casa, conocer mundo y porque tiene oído que Salamanca es la Capital de los Estudiantes.